21 de mayo: Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo

20/May/2016

Unesco

21 de mayo: Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo

Diversidad cultural
¿Por qué importa la diversidad?
Las tres cuartas partes de los mayores
conflictos tienen una dimensión cultural.
Superar la división entre las culturas es
urgente y necesario para la paz, la estabilidad y el desarrollo.
La cultura, en su rica diversidad, posee un
valor intrínseco tanto para el desarrollo como para la cohesión social y la
paz.
La diversidad cultural es una fuerza motriz
del desarrollo, no sólo en lo que respecta al crecimiento económico, sino como
medio de tener una vida intelectual, afectiva, moral y espiritual más
enriquecedora. Todo esto está presente en las siete convenciones de la cultura,
que proporcionan una base sólida para la promoción de la diversidad cultural.
Esta diversidad es un componente indispensable para reducir la pobreza y
alcanzar la meta del desarrollo sostenible, gracias, entre otros, al
dispositivo normativo, hoy día ya completo, elaborado en el ámbito cultural.
Simultáneamente, el reconocimiento de la
diversidad cultural – mediante una utilización innovadora de los medios y de
los TIC en particular – lleva al diálogo entre civilizaciones y culturas, al
respeto y a la comprensión mutua.
Diálogo intercultural
El intercambio equitativo, así como el
diálogo entre las civilizaciones, culturas y pueblos, basados en la mutua
comprensión y respeto y en la igual dignidad de las culturas, son la condición
sine qua non para la construcción de la cohesión social, de la reconciliación
entre los pueblos y de la paz entre las naciones.
Esta acción se inscribe en el marco global
establecido por la ONU de una Alianza de civilizaciones Disponible en inglés.
Concretamente, se trata de privilegiar, en el marco de ese diálogo
intercultural, que incluye el diálogo interreligioso, todo un conjunto de
prácticas adecuadas que favorecen el pluralismo cultural a los niveles local,
nacional y regional, además de iniciativas regionales o subregionales destinadas
a desalentar todas las manifestaciones de extremismo y de fanatismo y a
resaltar los valores y principios que conducen al acercamiento.
Diálogo interreligioso
El objetivo principal de este programa, que
representa un aspecto esencial del diálogo intercultural, es fomentar el
diálogo entre las diferentes religiones y tradiciones espirituales en un mundo
en el que los conflictos intra e interreligiosos se intensifican, debido a la
ignorancia o el desconocimiento de las tradiciones espirituales y de la cultura
propia del otro.
El objetivo inicial de la UNESCO fue
congregar a las diferentes religiones y tradiciones espirituales con miras al
reconocimiento de la proximidad de sus valores espirituales y de su compromiso
con el diálogo interreligioso por medio de Declaraciones formales, aprobadas en
encuentros organizados por la UNESCO. En efecto, la Organización se ha
esforzado siempre por reunir tanto a personalidades religiosas eminentes
pertenecientes a las religiones monoteístas y a las tradiciones espirituales
del mundo como a intelectuales laicos reconocidos por sus reflexiones e
investigaciones sobre el hecho religioso (historiadores, especialistas en
historia de las religiones, antropólogos, sociólogos, filósofos, etc.),
mediante reuniones temáticas e investigaciones interdisciplinarias que tienen
por objetivo principal la enseñanza de este diálogo, con el apoyo de la red de
Cátedras UNESCO.
Cultura y desarrollo
Situar la cultura en el núcleo del
desarrollo constituye una inversión esencial en el porvenir del mundo y la
condición del éxito de una globalización bien entendida que tome en
consideración los principios de la diversidad cultural.
El desarrollo como tal es inseparable de la
cultura. El reto consiste en convencer a los políticos responsables de las
decisiones y a los actores sociales locales de que integren los principios de
la diversidad cultural y los valores del pluralismo cultural en el conjunto de
las políticas, mecanismos y prácticas públicas, especialmente gracias a la
colaboración del sector público/sector privado.
El objetivo es, por un lado, de incorporar
la cultura en todas las políticas de desarrollo, ya conciernan a la educación,
las ciencias, la comunicación, la salud, el medio ambiente o el turismo, y por
otro lado, de sostener el desarrollo del sector cultural mediante industrias
creativas: así, a la vez que contribuye a la reducción de la pobreza, la
cultura constituye un instrumento de cohesión social.
Mensaje de la Directora General de la
UNESCO, Irina Bokova, con motivo del Día Mundial de la Diversidad Cultural para
el Diálogo y el Desarrollo
Celebrar la diversidad cultural es poner de
relieve una fuente incomparable de intercambios, innovación y creatividad. Es
reconocer que la riqueza de las culturas es la energía constitutiva de la
humanidad, una baza fundamental para la paz y el desarrollo, cuya promoción es
indisociable del respeto de los derechos humanos.
Celebrar la diversidad cultural es también
tomar conciencia de los vínculos que nos unen a nuestro entorno, ya que la
diversidad cultural es tan necesaria para el género humano como la
biodiversidad en la naturaleza, tal como se enunció claramente en la
Declaración Universal de la UNESCO sobre la Diversidad Cultural, aprobada en
2001.
Celebrar la diversidad cultural es abrir
nuevas perspectivas para el desarrollo sostenible y promover las industrias
creativas y el emprendimiento cultural como fuentes de millones de empleos en todo
el mundo, sobre todo para los jóvenes, y en particular para las mujeres. La
cultura es un acelerador del desarrollo sostenible, y esta función acaba de ser
reconocida en la Agenda 2030 aprobada por las Naciones Unidas. La cultura
brinda la ocasión única de conciliar los aspectos económicos y sociales del
desarrollo: los bienes y servicios culturales transmiten identidades,
referencias y valores y, al mismo tiempo, permiten a millones de creadores,
artistas y profesionales vivir de su trabajo. Celebrar la diversidad cultural
es permitirles ejercer su oficio, ayudarles a enriquecer el panorama cultural
que a todos nos enriquece.
Celebrar al mismo tiempo la diversidad
cultural, que amplía nuestros horizontes, y los derechos humanos que nos unen:
esa es la esencia del mandato de la UNESCO en las esferas del patrimonio, la
educación, la información y el intercambio de conocimientos. Los enemigos de
los derechos humanos siempre arremeten contra la diversidad cultural, que es el
símbolo de una libertad de ser y pensar que no toleran.
Hoy más que nunca, atrevámonos a darles una
respuesta colectiva, y por eso pido a todos los Estados Miembros que
fortalezcan el espíritu de esta jornada como un arma pacífica contra la
tentación del encerrarse en sí mismos, el aislamiento y la exclusión, con la
que la humanidad reniega de sí misma al despreciar su propia riqueza.
Irina Bokova